Las fiestas de San Antonio Abad se conocen como los “Tres Tombs” en algunas poblaciones, debido a que se dan tres vueltas por la población en la que se está celebrando. Al ser el patrón y protector de los animales, estos tienen mucho protagonismo durante los distintos actos. La tradición de estas fiestas se vive con gran intensidad en muchas poblaciones, donde destaca Santa Coloma de Queralt como una de las más auténticas.

El origen de la fiesta

En Cataluña es habitual celebrar la fiesta de San Antonio Abad a partir del día 17 de enero. Una de las actividades en las que coinciden todas desde que se tiene recuerdo es la de dar tres vueltas en el sentido contrario a las agujas del reloj subidos en carros, caballos o algún otro animal.

El origen de esta fiesta se remonta hasta el siglo XVIII, cuando las cabalgatas de año nuevo fueron prohibidas. Los carreteros decidieron celebrar el día de su patrón dando tres vueltas alrededor de la iglesia de San Antonio o de su imagen. Esta costumbre tiene aún un origen más ancestral, cuando se hacía lo mismo alrededor del fuego, elemento sagrado y purificador, que la iglesia cambió por el uso de santos.

Además de las vueltas, se procede a la bendición de todos los animales que hay allí. Por ello, muchos visitantes acuden con sus mascotas para que también los bendigan.

La celebración actual

Los “Tres Tombs” están regulados en la actualidad por una federación, que decidió que las fiestas no se hicieran el mismo día en todos los pueblos, sino que se extendieran hasta el mes de mayo. Por eso, cada población tiene su día de fiesta y no solo en 17 de enero, que es la festividad de San Antonio Abad.

Hoy, el recorrido es mucho más amplio que el de solamente circular por la iglesia del santo. Se organiza un desfile por toda la ciudad, siempre en sentido contrario al de las agujas del reloj y siempre tres vueltas. Los participantes engalanan sus carruajes y sus bestias, a menudo con elementos propios del trabajo del campo. En Santa Coloma de Queralt es bastante habitual ver animales de tiro cargados con fajos de heno, carros repletos de sacos de grano y elementos parecidos.

Las calles de Santa Coloma se llenan de visitantes, carros y animales. En estas se vive un ambiente de tradición y fiesta digno de ver, recordando que durante siglos esta forma de llevar las mercancías fue la más eficaz. Hoy las fiesta de los “Tres Tombs” es un homenaje a todos aquellos arrieros y a sus animales, un modo de vida que define la historia de nuestros pueblos. Un modo de agradecer a quienes han dedicado su vida a este oficio la importante labor que ejercieron hasta la llegada de los camiones, trenes y aviones.

Els Tres Tombs en Igualada

Els Tres Tombs o la cabalgata de los “Tonis”, tal como se denomina popularmente en Igualada a los participantes, es un desfile que transcurre tres veces por el centro histórico de la ciudad. Participan carros de transporte, carruajes de paseo y grupos de caballeros luciendo sus mejores galas con atuendos que recuerdan a los antiguos trabajadores del gremio.
Sagalés matalots, jefes de cuadra, veterinarios, no podian faltar las Pubillas de la fiesta. También participan los abanderados de los Tres Tombs, portadores de las banderas gremiales: la pequeña y la grande que datan de 1822 y 1856 respectivamente. Al final del último recorrido tiene lugar la bendición de todos los animales presentes y acto seguido se reparten panecillos bendecidos a las caballerías.

La fiesta en Santa Coloma de Queralt

Aunque la localidad cuenta con otras fiestas, los “Tres Tombs” se viven con mucha intensidad. Forma parte de las actividades que se celebran con motivo de San Antonio Abad, y quienes han asistido aseguran que no hay unas celebraciones que recuerden tanto a las originales como estas.

Que se celebre en una población cuyas calles mantienen la esencia de antes también influye, sin duda. Merece la pena aprovechar las fiestas para hacer un recorrido por sus edificios monumentales. Aún se puede ver parte de la muralla que rodeaba la ciudad en el siglo XIII. También se conserva el castillo medieval, perteneciente a los Condes de Barcelona en el siglo X y que pasó al Condado de Osona posteriormente.

Un pueblo como este, con tanto pasado histórico, no puede dejar de tener edificios religiosos. La iglesia de Santa María tiene un retablo del siglo XIV, tallado en alabastro. Las continuas reformas han cambiado por completo su forma, como lo muestra el campanario de planta cuadrada, levantado en el siglo XVII. Fuera de lo que en su día era el recinto amurallado está la iglesia de Santa María de Bell-lloc, del siglo XIII y que tuvo diversos usos. Fue declarada Monumento Histórico y forma parte de los Bienes de Interés Cultural que reciben mantenimiento y conservación por su valor.

Sin duda, la fiesta de los “Tres Tombs” es un buen momento para acercarse a Santa Coloma de Queralt y vivir la tradición de antaño. Además, es un buen punto de partida para disfrutar de los muchos encantos que tiene toda esta región. Su gastronomía, legado natural e histórico hacen de la Conca de Barberà una comarca en la que hay tanto por ver que es imposible elegir solo una cosa. Acércate y empieza por una de las fiestas más tradicionales de toda Cataluña, que en esta población tan singular se vive con tanta intensidad que te parecerá haber dado un salto hacia atrás en el tiempo.