El río Gaià supuso una frontera natural en la Edad Media, donde las fortificaciones defensivas tuvieron un papel muy importante. Esta zona cuenta con un legado histórico impresionante, siendo la que mayor número de castillos y torres de defensa alberga de toda Catalunya. Una colección de edificaciones que han perdurado a lo largo de los siglos y que permite hacer un recorrido a través de la naturaleza y la historia por unos rincones que se ocultan de los ojos a simple vista, domo un impresionante recordatorio del pasado que tuvieron estas tierras. Un tiempo en el que se vivieron batallas a cargo de caballeros con espadas legendarias, mazmorras oscuras y princesas a las que solo les impresionaba el valor y la gallardía de guerreros míticos.

Esta ruta recorre unos parajes repletos de belleza natural. Atraviesa tres comarcas, que repasaremos a continuación para hacernos una idea de la cantidad de castillos que se pueden encontrar en una misma zona. Se trata de un reencuentro con la época medieval y con la naturaleza a caballo entre las comarcas de la Conca de Barberà, Alt Camp y el Baix Camp, de Cataluña y es el mayor numero de fortalezas reunidas en una sola zona: Castell de BIure, Castell de Guialmons, Castell de Les Piles, Castell de Sta.Coloma de Queralt, Castell d’ Aguiló, Castell de Montclar, Castell de Pontils, Castell de Vallespinosa, Castell de Sta. Perpètua,Castell de Queralt, Castell de l’Albà, Castell de Selma,Castell de Ramonet, Castell de Selmella, Castell de Rocamora, Castell de Saburella, Castell de Pinyana, Castell de Montagut, Castell de Rodonyà, Castell de Querol, Torre del moro de Montferri, Castell de Vila-Rodona, Castell de Vilardida o de Cal Tudó, Castell d’Altafulla, Castell de El Catllar, Castell de Montoliu, Castell de Tamarit, Castell de Vespella del Gaià.

Comarca de la Conca de Barberà

Habitada desde la época neolítica como demuestran algunos yacimientos, tras estar ocupada por sarracenos comenzó la reconquista, una época en la que la comarca revivió nuevos tiempos. La agricultura siempre ha sido una actividad económica importante en la zona. Todavía se pueden observar campos de cereales, viñedos y árboles de frutos secos, sobre todo avellanas y almendras.
En la actualidad, algunos de los castillos han sido restaurados recientemente, tratando de conservar la esencia de la época.

El Alt Camp

También con la Reconquista, la zona del Alt Camp empieza a ver la construcción de villas en las cercanías del río Gaià, para lo que se necesitaron castillos con el fin de proteger a la población y los territorios. Junto a estos se construyeron hospitales y edificios religiosos, siempre importantes cuando un noble se establecía en algún lugar de la época.
En esta comarca se puede disfrutar también de una vegetación singular, gracias a las bondades del clima mediterráneo. Desde encinas hasta árboles de montaña como pinos y robles. Un lugar excepcional para ver castillos y naturaleza en un paisaje que se ha mantenido intacto durante siglos, sobre todo en algunas zonas.

Baix Camp o Baix Gaià

Uno de los atractivos de esta región es una salida hacia el Mediterráneo, al final de un camino espectacular repleto de castillos muy interesantes. En uno de ellos, el castillo de el Catllar, que ha resistido mil años en pié, se encuentra uno de los centros de interpretación de castillos de la ruta, lo que lo convierte en parada obligatoria aunque tengas poco tiempo.

Algunos de los castillos que componen la ruta

Cada uno de los castillos que se pueden visitar en la ruta por el Gaià merecería pasarse un día completo observando todos los detalles que tienen. En lugar de explicarte uno por uno todos los puntos que componen el recorrido, lo mejor es que te acerques a disfrutarlos. Haremos un pequeños resumen, destacando varios de los castillos que puedes visitar, aunque otros que no aparecen en la lista no tienen nada que envidiar a los que mencionamos a continuación.

  • Castell de Biure: Declarado bien de interés cultural, esta construcción rectangular con almenas que coronan cada uno de los extremos ha pasado por varios propietarios como el Conde de Barcelona, los Caballeros Hospitalarios y otros condes ilustres. En la actualidad tiene un propietario privado y el interior no está abierto al público. Aunque acercarse para ver su exterior y los alrededores es muy recomendable. Se tiene documentación de este castillo desde el 1072.
  • Castell de Santa Coloma: De estilo gótico y románico, se tienen registros de la existencia de este castillo desde el 974. No obstante, los restos más antiguos que se conservan en la actualidad datan del siglo XI, cuando Santa Coloma ya era una zona independiente de Queralt, aunque continuó siendo la residencia oficial de los Barones de Queralt hasta cinco siglos después. También fue sede de caballeros Templarios.
  • Castell de Selma: Coronaba un cerro desde el 977 al menos. En la actualidad se conservan vestigios de la muralla y algunos pedazos de los muros, que permiten hacerse una idea de sus dimensiones. También está la iglesia de Sant Cristòfol, de estilo gótico. Los caballeros Templarios, y más adelante los Hospitalarios fueron algunos de sus ocupantes.
  • Castell de Rocamora: Existen indicios de la presencia de este castillo desde el 1010, aunque en esa época era conocido como el Castell de Puigtinyós, ciudad que posteriormente también cambió de nombre. Durante siglos se abandonó, poniendo en peligro su supervivencia, aunque sus propietarios actuales se encargaron de rescatarlo. En 1985 se declaró a esta fortificación Bien de Interés Cultural.
  • Castell de Pinyana: El castillo, que tiene documentación desde el año 990, se construyó con el fin de unir visualmente otros dos, posiblemente para observar las antorchas que se encendían en caso de alerta. Hoy se puede ver parte de la muralla original y la mitad de la torre del homenaje, coronando un peñasco escarpado, repleto de vegetación que harán las delicias de cualquier aficionado a la botánica.
  • Castell de Tamarit: Al pie de la playa, junto a la desembocadura del Gaià, se encuentra este castillo del que se tiene información desde el 1049. Su estado de conservación es excepcional, lo cual hace que la visita a este sea obligatoria. La muralla que fortifica el recinto, del siglo XIV, también servía como barrera protectora para parte de los habitantes de la zona.
  • Castell del Catllar: Construido encima de lo que fue un poblado de la Edad del Hierro, se tiene documentación de este desde el siglo XI. Aunque se han descubierto restos arqueológicos que demuestran que fue un fuerte de la era musulmana o incluso de antes. El ayuntamiento se hizo con la propiedad hace relativamente poco tiempo, recuperándolo y convirtiéndolo en el lugar de referencia para quienes quieren descubrir más información sobre los castillos de esta ruta.

Disfruta de estos y otros tesoros repletos de historia, donde la magia se respira en cada piedra, cada sendero y cada planta del lugar.