Sarral, pueblo de origen prehistórico como constatan los restos que se han encontrado en la villa.
En consideración por su fidelidad a la Corona la villa se cedió al marqués de Morata por el rey Felip IV, que la mantuvo en propiedad hasta el 1800, fecha que murió el ultimo descendente de la familia sin dejar sucesión.
Después de un pleito entre seis posibles sucesores, al 1828 la villa se adjudicó al Conde de Figueira de Portugal.
La Carta de población le fue otorgada en 1180 por el rey Alfons I el Casto, quedando constituida como villa real. El año 1285 el territorio pasó a manos de los señores de Santes Creus, y antes de morir el rey Pere II el Grande dio al Monasterio todos los derechos que tenía sobre la villa.
Bajo este dominio Sarral consiguió privilegios como por ejemplo poder utilizar como escudo propio el de Cataluña, que todavía hoy conserva.
El año 1464 la villa fue incendiada y destruida por el ejército de Joan II, debido a la lealtad de la población hacia la Generalitat durante la Guerra contra Joan II.
También en la Guerra dels Segadors, Sarral estuvo en contra de Castilla que al derrotar a los catalanes en el asedio de Cambrils, incendiaron y destrozaron la villa hacia el 1647.

Por último señalar que por los alrededores de 1917 empezó de nuevo la explotación de las piedras de alabastro bajo la dirección de Francesc Mauricio Roud y Victor Arcangioli.